
Todos necesitamos ese cuartito sellado. Una burbuja con una llave sola, muros altísimos sin fisgones ni ladrones. Mi cuarto está lleno de flores y colores, un baúl lleno de problemas viejos y una caja de fósforos para hacer un a hoguera con madera de guerras y penas. Cuando el cielo se pone marrón y la gente se vuelve loca es cuando tiro de la puerta. Qué cómodo, qué abrigado! El mundo se puede derrumbar pero a mí no me importa. Me podés juzgar de hipócrita…No me importa…No me importa y no me importa!
Hay billones de cuartitos para gente cómoda, cada uno en lo suyo mientras las afueras arden y queman.








