En la zona de confort

Todos necesitamos ese cuartito sellado. Una burbuja con una llave sola, muros altísimos sin fisgones ni ladrones. Mi cuarto está lleno de flores y colores, un baúl lleno de problemas viejos y una caja de fósforos para hacer un a hoguera con madera de guerras y penas. Cuando el cielo se pone marrón y la gente se vuelve loca es cuando tiro de la puerta. Qué cómodo, qué abrigado! El mundo se puede derrumbar pero a mí no me importa. Me podés juzgar de hipócrita…No me importa…No me importa y no me importa!

Hay billones de cuartitos para gente cómoda, cada uno en lo suyo mientras las afueras arden y queman.

La abuela

Cuando niño ella era tan presente en todos los quehaceres de la vida. Ir a misa, el desayuno, hacer mandados, el bus, el kínder…Mil cosas. El olor a jabón, el brillo de las sábanas blancas al sol y la silueta de Cata tendiendo la ropa en el patio es el recuerdo que más acaricio de ella. Vendrían otros tiempos más ingratos para ambos pero en momentos como esos todo era perfecto al lado de la abuela.

La tía pelotas

Digital art

Uno de mis más viejos recuerdos. Había que correr y esconderse en el cuartillo porque venía la tía Pelotas. Yo no sabía el porqué del afán pero mi abuela nos insistía que la doñita era un sol de verano y que teníamos que ser buena gente sin importar las apariencias. El otro día me puse valiente y me asomé a atisbar a las famosa tía y sí! Estaba llena de pelotas. Con vos grave como de hombre y una gran sonrisota de oreja a oreja. Divertida la tía nos trajo galletas y se tomó todo el café.

Things aren’t going great in Lebanon right now

The other night I had a dream. I saw a man running with a fiery torch along a dry patch of land. Somehow it occurred to me he was Mars, the god of war burning everything on his path. The painting I’m working on reflects somehow the fear we all feel as we hear of trouble brewing in the Levant.

Mars towards the Levant (detail)